Comida
Plato Principal
Dificultad
Media
Duración
2h
Ingredientes
- 1’5 kg. de paletilla de cordero lechal en trozos medianos
- 1 cebolleta grande
- 0’5 kg. de hongos “boletus edulis”
- 3 dientes de ajo machados
- 6 pimientos choriceros abiertos, remojados en agua
- 1 pizca de harina
- 50 ml. de vino blanco seco
- 2 tomates maduros
- 25 dientes de ajo pelados
- 1 trozo de tocino de jamón
- 1 ramita de romero
- 1 sopera de miel
- 1 ramillete de perejil
Paso a Paso
Para facilitar el proceso recomendamos que la paletilla esté deshuesada y troceada en pedazos medianos por el carnicero.
En una olla amplia con aceite de oliva, dorar la carne por todas sus caras, salpimentando generosamente. Mientras, picar la cebolleta y limpiar los hongos cuidadosamente, con ayuda de un trapo humedecido con agua.
Con una punta afilada de un cuchillo eliminamos los restos de tierra adheridos a la base de las setas y con el trapo, quitar todos los restos de tierra y hojas que estén pegados al sombrero.
Cuando la carne esté bien sofrita, retirarla a una fuente.
En el fondo, añadir la cebolleta picada, los ajos machados con su piel y los pimientos choriceros. Sofreír unos minutos hasta que quede bien tierno y añadir la harina, removiendo con una cuchara de madera.
En el momento que esté bien cocinada, devolver de nuevo al fondo de la olla los dados de cordero sofritos, añadiendo el vino blanco, el tomate rallado y el agua de remojo de los pimientos choriceros, sazonando de nuevo.
Guisar 1 h. a fuego suave, hasta que la carne quede tierna.
Mientras, cubrir los dientes de ajo pelados en un cazo estrecho con aceite de oliva, el tocino y la rama de romero, confitando a fuego suave durante 25 mn. aprox.
Acabado y presentación:
Entonces, escurrir la carne del guiso con ayuda de una espumadera y reservarla, triturando la salsa con ayuda de un pasapurés, o aún mejor, con ayuda de una batidora americana de vaso, pasándola por un fino para que quede bien lisa.
Devolver los pedazos de carne a la salsa y darles un hervor para que el guiso se integre, añadiendo en pleno hervor la miel y rectificando el sazonamiento. Además, escurrir los ajos confitados con un colador.
En una sartén, dorar los hongos troceados con una pizca de aceite de ajos y salpimentarlos. Una vez bien dorados, añadir los ajos confitados escurridos y el perejil picado.
Añadir la guarnición sobre el cordero estofado y servir.
Listo.